
Número de ficha: 9
Autor personal: Eduardo Márquez
Autor corporativo: Medios para la Paz
Edición:
Título publicación seriada: El periodista colombiano entre las balas de la intolerancia...
Editorial: Medios para la Paz
Fecha:
Idioma: Español
Medio físico: (Monografía)
Ubicación física: Internet
Contenido: 1 Pag
Palabras claves: Periodista de guerra, Medios de comunicación, conflicto, información, responsabilidad, Colombia.
B. INFORMACIÓN ANALÍTICA
3. Problema central que aborda y/o objetivos que se propone: "Ser corresponsal de guerra en Colombia, o mejor periodista que cubre el conflicto armado, dejó de ser, hace unos pocos años, el vital y romántico oficio que exaltara con su obra el reportero y escritor norteamericano Ernest Hemingway. La cada vez mayor degradación de nuestra confrontación bélica, por una parte, y los modernos vínculos laborales que han impuesto muchos medios de comunicación, convirtieron el ejercicio del periodismo en una quimera donde la verdad y el compromiso con la sociedad, cedieron frente a la necesidad de sobrevivencia, como prioridad".
4. Hipótesis planteada: "Los medios de comunicación, por su parte, en aras de la incuestionable y permanente necesidad de modernización y rentabilidad, tienden a ser gobernados por una concepción del oficio periodístico que convierte al reportero en una especie de obrero semi calificado, semi pensante. Según esta lógica, lamentablemente predominante, la información es una simple mercancía, comparable con cualquier otra, y su último y gran objetivo es producir aumento de raiting, circulación o sintonía, para que estas variables de medición se reflejen en un máximo de rentabilidad".
5. Marco teórico que construye o utiliza: "Mediante la dádiva de la exclusiva o la conminación de la amenaza que, como se sabe, en muchas ocasiones ha llegado hasta el asesinato (1), los protagonistas de la guerra, sean estos guerrilleros, paramilitares, militares o ciudadanos de bien, esperan convertir al reportero en un estafeta de sus propósitos político-militares o financieros. Ellos, al fin y al cabo, saben que los medios de comunicación son una caja de resonancia que, en términos de formación de opinión pública, son más eficaces que sus bien pertrechadas máquinas de guerra. La verdad, como un concepto que intenta reconocer los múltiples aspectos de la realidad, no es su problema. Todo lo contrario. Por lo tanto, esperan que el periodista transmita, sin cuestionamiento, su verdad y les produzca un importante y necesario dividendo: legitimidad".
"Aquí, el tema de la responsabilidad social de la información en los medios, por lo general, no es un problema de envergadura. Cuando por esta razón los medios son cuestionados desde el punto de vista ético, sus representantes sostienen, con razón, que nuestra realidad es cruda y no se puede ocultar. Pero evaden, a propósito, el cómo presentan los hechos a la opinión pública y las nefastas consecuencias que sus mensajes tienen tanto en el desarrollo de la guerra como en el imaginario de los civiles indefensos.
Esta situación que tiene sus excepciones, debe remitir a reflexionar más concienzudamente, desde la ética, sobre dos temas de crucial importancia para el futuro de la libertad de prensa y de la construcción o consolidación de un sistema político democrático en Colombia: relación del periodista con sus fuentes de información y rutinas profesionales de trabajo. Pues tal como van las cosas y así lo señalan cientos de profesionales de prensa escrita, radio y televisión participantes en los talleres de Medios para la Paz, para sobrevivir, el reportero raso debe trasegar por una delgada y escarpada trocha donde amenazan las balas de los intolerantes por una parte y, por la otra, el fantasma del desempleo. O como sabiamente dijera un habitante del convulsionado sur de Bolívar, cansado de ser peón de brega de guerrilleros y paramilitares: “Hay gente que colabora por voluntad propia, pero otros es porque les toca, no hay de dónde escoger; si te metes al río te agarra el caimán y si te sales a tierra te muerde la culebra”(2).
"Entre el caimán y la culebra", José Navia, diario El Tiempo, 16 de enero 2000.
7. Enfoques y herramientas metodológicas que propone: 1. Crear canales de diálogo entre propietarios, directivos y periodistas, a través de los cuales se evalúe, permanentemente, todo lo relacionado con el ejercicio del periodismo.
2. Redactar un código ético de auto regulación de los medios de comunicación frente a la in-formación de guerra y paz, concertado entre propietarios de medios, directivos y periodis-tas.
3. Redactar un acta de compromiso de los medios de comunicación frente a la paz, la pobla-ción civil y las víctimas del conflicto armado.
4. Reconocer al periodista como un miembro activo de la sociedad civil que propende por una solución negociada del conflicto, y no como una simple y enajenada correa de trans-misión informativa.
5. Dignificar frente a la sociedad y humanizar al interior de los medios, el desprestigiado ofi-cio de los periodistas.
6. Replantear el concepto de chiva para desarrollar el trabajo informativo en un marco huma-nista. Desde el punto de vista del ejercicio del oficio, fomentar el trabajo de equipos com-puestos por periodistas de distintos medios en la zonas de conflicto, de tal manera que se puedan maximizar recursos, garantizar la seguridad personal de los reporteros y darle mayor equilibrio a la información.
7. Permitir las alianzas profesionales entre los periodistas regionales para que las fuentes no puedan adoptar una actitud discriminatoria o selectiva en la entrega de información.
8. Propiciar la contextualización de la información a través de un soporte investigativo y de la capacitación de los reporteros en temas relacionados con el conflicto, el derecho interna-cional humanitario y el lenguaje periodístico. Sólo de esta manera el reportero podrá asu-mir a cabalidad su responsabilidad frente a la sociedad.
9. Garantizar el desplazamiento de los corresponsales a la zonas de conflicto, de tal manera que corra por cuenta del medio de comunicación al cual representan y no como una cóm-plice dádiva de los actores del conflicto. Esta es una de las maneras de garantizar la neu-tralidad informativa.
10. Fomentar una descentralización informativa que repose en la confianza de los directores, en los conocimientos y el trabajo de los periodistas regionales.
11. Fortalecer los diferentes gremios periodísticos y crearlos donde no existan, para proponer una legislación que proteja las condiciones de vida del periodista y el libre ejercicio de la profesión.
8. Conclusiones: "A manera de conclusión propositiva y viable, se deja el cierre de este breve ensayo a cargo de los valientes periodistas-reporteros de Bucaramanga y Barrancabermeja que al finalizar el taller sobre Sensibilización frente a la práctica del oficio periodístico y sus implicaciones para la paz del país de julio de 1999 redactaron el siguiente documento cargado de soluciones, y que circuló por la Red de Medios para la Paz. Así mismo fue entregado a varios de los directores firmantes del Acuerdo por la discreción..."
9. Observaciones: Excelente texto con muy buen material sobre la responsabilidad social del periodista.
Diligenciada por: Beatriz Martínez
Fecha de diligenciamiento: 14 de agosto de 2009".