martes, 22 de septiembre de 2009

MARCO TEÓRICO


PERIODISMO CIUDADANO

Al hablar de periodismo ciudadano entramos de una vez en un panorama salido de lo cotidiano, de lo común y corriente que ha sido a través de los tiempos el ejercicio del periodismo en y para los medios de comunicación. Ésta tradicional tarea se ha venido trasformando en una obligación no obligada que emerge del cambio que han sufrido los medios y de los nuevos modelos participativos que aparecen con los medios de comunicación alternativos, cuyos espacios fueron creados desde otro observador entre lo público y lo político, fomentando el sentido de responsabilidad social, la participación ciudadana, los movimientos de identidad y la democracia.

El concepto de periodismo ciudadano se redefine en el marco de varias esferas entre lo político, lo público y lo privado. Además de tener tal envergadura en estos campos se relaciona con una serie de elementos que hacen posible y legitimen su desarrollo, entre ellos están: la participación ciudadana, la veeduría, la educación superior, la pedagogía, la identidad colectiva y el compromiso social, entre otras. Vamos a definir algunas de gran importancia y mencionar un poco sobre otras.

Ciudadanía

Para hablar de ciudadanía es necesario establecer la relación entre el compromiso de lo público y lo político que todos los miembros de una sociedad tienen, y que es en este caso, en donde el ciudadano se toma libertad porque intercambia acciones.

Para la parte política es fundamental que todo miembro de una sociedad entienda que la democracia es una herramienta clave para expresar su apoyo o reproche frente a los movimientos sociales que el Estado promete, que tiene mecanismos y formas de apoderarse de la voz y ser portador de alternativas a favor del bien común y de exigir que sus deberes y derechos sean tomados en cuanta. En el caso de lo público, está la necesidad de constituir acciones colectivas, practicar la opinión pública y constituir grupos sociales que analicen, observen, controlen y propongan sobre lo que la ciudad y las comunidades necesitan, sobre el manejo que los gobernantes y las políticas le dan al territorio.

En palabras de Hannah Arendt, “la ciudadanía activa esto es, el compromiso cívico y la deliberación colectiva acerca de todos los temas que afectan a la comunidad política, sólo tiene sentido y posibilidad de ser en el espacio en que se construye lo público. El núcleo de la participación es el poder, y por ello supone la capacidad humana de actuar en concierto; el poder, en este sentido, no es nunca propiedad de un individuo, sino que pertenece al grupo y existe sólo mientras éste exista" (Ficha 7 y 8)

En este marco la ciudadanía es una práctica de todos los ciudadanos en aras de hacer cumplir las normas jurídicas que ya están establecidas, detractar a quienes son carentes de ser considerados sujetos del derecho o apoyar a quienes se muestran como sujetos competentes para resolver problemáticas que se vienen mostrando desde la vida contemporánea y que hoy pueden mejorarse.

Participación ciudadana

"La participación está en el centro de la ciudadanía. Ella ha sido entendida como el conjunto de actividades voluntarias mediante las cuales los miembros de una sociedad participan en la selección de sus gobernantes y, directa o indirectamente, en la elaboración de la política gubernamental”. (Ficha 7 y 8)

Es en la participación que el ciudadano ejerce su compromiso social, es el mecanismo con el que invita a sus semejantes a que hagan parte de un movimiento social que busca implementar una nueva cultura política y pública, donde su voz, sus deberes y derechos se exigen sean tenidos en cuenta. La expansión de estos movimientos sociales que actúan como agentes dinámicos ha venido cambiando el esquema de lo político y de su cultura y ha redefinido el sentido de la ciudadanía.

Algunos autores lo definen dentro de este paradigma como movimientos de identidad, "... indicador de cambio en las reivindicaciones de los movimientos sociales, las cuales se han desplazado de los factores económicos que las caracterizaban, hacia otro tipo de problemas y de interés más centrados en la cultura, en el reconocimiento de la identidad individual y social, en el medio ambiente, la justicia, la promoción de los derechos humanos, la estructura tradicional de los roles en la familia y la seguridad colectiva de las y los ciudadanos, entre otros aspectos". (Ficha 6)

Así pues se debe comprender los movimientos sociales como un nuevo modelo de ciudadanía que viene surgiendo a partir de la creación de nuevos intereses conjuntos, y que han traído consigo, la legitimación de acciones colectivas en beneficio de las comunidades y de los grupos sociales. Hoy en día esta acción de participación ciudadana sobre procesos y transformaciones sociales se conoce como ciudadanía y comienza a expandirse como una epidemia positiva que es expresada en un nuevo fenómeno social conocido como la veeduría.

Veeduría

En las dos últimas décadas la sociedad en Colombia ha venido ejecutando una serie de cambios importantes en materia de desarrollo de la democracia participativa en el país. Uno de los avances significativos en este campo que surgieron en el transcurso de este período es el de la veeduría.

“La veeduría ciudadana es una herramienta de vigilancia y control de la ciudadanía sobre el Estado. Permite a la ciudadanía vigilar, conocer, monitorear, opinar, presentar observaciones y pedir la rendición de cuentas de los servidores públicos.
Herramienta que permite a los ciudadanos y ciudadanas, de manera directa, fiscalizar, vigilar y controlar la gestión pública y la adopción y ejecución de políticas públicas”. (Ficha 4)

La nueva constitución retoma estas experiencias con el fin de legitimar el compromiso ciudadano y promover el control social para que los servidores públicos, quienes de alguna forma son nuestros mediadores y/o portadores de voz y de acciones, obren con transparencia en todos los procesos.

Ahora bien, retomando el tema del periodismo ciudadano, es importante mencionar que todos estos mecanismos y elementos son parte fundamental en el desarrollo y ejercicio del periodismo como tal.

Por otra parte, que ésta responsabilidad no sólo recae en el periodista sino también en el ciudadano común, porque es un portador de voz, tiene el derecho de informarse, de acceder a información, de recogerla y está en el deber de proporcionarla a favor del bien común y de la responsabilidad que tienen los medios de comunicación con el pueblo.

Entonces así se podría decir que del cuarto poder surge un quinto poder en el que interviene el ciudadano común, la empresa privada, un nuevo modelo de participación, un nuevo periodista y los medios de comunicación tradicionales y alternativos.

EL QUINTO PODER…